Arquitectura Renacentista: Hagia Sophia - El Emplazamiento Perfecto
Hagia Sophia, con sus técnicas influyentes a su estructuración,
renovaciones para su crecimiento y gran resistencia a cualquier fenómeno
inesperado, deja su huella permanente en el mundo vasto de la revolución
arquitectónica. El uso técnico de modulaciones arquitectónicas dentro del
complejo resulto ser una maravilla al enfrentarse con fenómenos naturales. Sus
reconstrucciones durante el tiempo ayudaron a entender de manera impactante el
uso correcto de materiales y establecimiento de este para obtener resultados
más estéticos y técnicos muchos más eficientes que en otras cúpulas
establecidas. Influida y decorada por culturas cercanas y lejanas de Estambul,
como Roma, Grecia, Arabia, etc., todavía muestra señales de permanencia
simbólica y estructural por buen análisis de planteamiento de parte de los
arquitectos de la época. Sin embargo, ¿Cómo Hagia Sophia puede cargar todo este
mérito bajo solo una cúpula? Los misterios de la misma siguen en pie, pero
muchos de ellos ya han sido revelados y serán discutidos por medio de su
emplazamiento.
Diseñado y bajo la supervisión de tres arquitectos de la época, Antemio,
Isidoro y un tiempo después para renovación, Isidoro el menor pudieron
establecer la gran estructura en menos de 20 años. El propósito del templo era
enseñar el poderío de Justiniano y la Cristiandad sobre Constantinopla por
medio de Una cápsula (poderío de Justiniano) enorme sobrepuesta sobre un
sistema rectangular (representativo de la Cristiandad) Isidoro y Antemio
establecieron el primer templo, pero después de un gran terremoto el gran domo
fue derrumbado en 558. Lamentablemente esto fue causa del establecimiento de
este, ya que pasa por una placa tectónica de la tierra en el cual es bien
activa. Sin embargo, su hijo Isidoro el menor, finalizó su reconstrucción con
nuevas técnicas implementadas para mayor resistencia a fenómenos.
Durante esta secuencia, el emplazamiento de técnicas y renovaciones de
estas fueron llevadas a un punto de singularidad que explica su gran
resistencia a fenómenos impredecibles y mucho más. El establecimiento consistía
en 4 arcos grandes que miraban a un punto, centro del establecimiento, que
sustentaban la gran cúpula en sus puntos medios, teniendo dos semi-domos en sus
laterales, creando un sistema bizantino, basado en la simetría, diseñado por los
primeros dos arquitectos, Isidoro y Antemio. Sin embargo, después del derrumbe
en 558, Isidoro el menor, al ser comisionado para su reconstrucción, mantenía
su observación en las áreas débiles de su construcción. Notó que el peso de la
cúpula, al ser esparcida por los cuatro arcos, no era lo suficientemente
resistente para aguantarla y buscaba resultados ente la situación. En torno a
la simetría que tenía tal cúpula y su materialidad, pudo lograr encontrar dos maneras
de resolver: la materialidad y soportes expuestos. El uso del mortar excesivo, vidrio
establecido entre el domo y la estructura logro que el establecimiento sea
mucho más ligero que antes. Por otro lado, Los sistemas pendientitos y muelles
establecido bajo los semi-domos para que sean invisibles para los espectadores,
pero impactantes para la resistencia de los arcos.
Gracias a la combinación de técnicas y renovaciones, se logró alcanzar
un equilibrio de armonía en simetría y materia que no solo soluciona los
problemas inherentes a la naturaleza, sino también aquellos provocados por
fuerzas externas que podrían afectar la estructura. En el caso de fenómenos
naturales, el balance armónico entre el material y la estructura es tan
perfecto que se minimizan significativamente los efectos de los terremotos.
Esto se debe al movimiento compensatorio generado por la estructura ante un
sismo. Debido a su material liviano y resistente, la estructura puede responder
de manera efectiva a los movimientos sísmicos.
En cuanto a problemas externos, como invasiones al edificio o cambios
frecuentes en la ornamentación, estos no representan grandes inconvenientes
para la estructura. Hagia Sophia integra características egipcias, griegas,
árabes y españolas en sus capas sin que ello afecte su integridad
arquitectónica. Esto es posible gracias a la ligereza y versatilidad de los
materiales utilizados, lo que permite la incorporación de nuevos elementos
ornamentales con relativa facilidad. El mortero facilita su adhesión a la
estructura, mientras que el ladrillo, al ser más escaso que el mortero, deja
suficiente espacio para llevar a cabo las renovaciones necesarias.
El emplazamiento y desarrollo de la Hagia Sophia logró que fuera una
obra maestra arquitectónica durante el renacimiento sin ninguna duda. Su
creciente procedimiento por medio del error y renovación hacia la resistencia y
estructura es la razón de porque obtiene tanto mérito en los ojos de
arquitectos. Pasado por manos de griegos al ser templo bizantino, a manos de
musulmanes, para ser mezquita, para ser museo hoy en día, ha demostrado su
valor estructural y de emplazamiento por medio del tiempo de una manera
fascinante. Hagia Sophia va de un precedente a un punto de singularidad en la
simetría para obtener un sentido de armonía perfecta dentro de su estructura y
emplazamiento. Todo correlaciona con su emplazamiento y su estructura
maravillosa. Hoy en día sigue siendo y será uno de los misterios más
fructíferos del mundo de la arquitectura.
Referencias:
- https://www.bbc.com/mundo/noticias-53267002
- https://noticias.arq.com.mx/Detalles/13625.html#:~:text=La%20geometr%C3%ADa%20de%20la%20bas%C3%ADlica,menos%20tensi%C3%B3n%20sobre%20la%20estructura.
- https://www.pbs.org/wgbh/nova/video/hagia-sophia-istanbuls-ancient-mystery/
- Una historia universal de la arquitectura vol. 1 Francis D.K Ching, Mark M. Jarzombek, Vikramaditya Prakash.
- Alejandro Morales Cabrera, Adriel González Otero

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