La Matemática en el Arquitectura: Orden y Simbolismo de Civilizaciones
El juego de
los números entrelazados con el arte juega un rol vital en crear relaciones connotativas,
llevando el significado de un idealismo a una degradación de la realidad. Se crea
una representación de un orden de manera estricta dentro del universo del
simbolismo, pero sin dificultar la infinidad que provee el arte. Sin embargo,
el uso de estos se ven sobrepuestos por otros detalles dentro de una obra que
representan mejor la idea del arte que los mismos rasgos numéricos. Entonces, ¿Por
qué los números a pesar de tener poco reconocimiento artístico en general
generan un gran impacto en esas mismas obras? Dentro de la arquitectura podemos
observar que la misma emprende una gran importancia de manera subordinada y
modular de acuerdo con los límites numéricos establecidos de una idea dentro de
un diseño. Se genera relaciones indirectas con la
multitud de gente con el conocimiento de la cultura u idealismo especifico que
se disponga una obra. Los números exaltan el reconocimiento de una idea dentro
del realismo.
Los números,
en su simplicidad matemática, adquieren profundidad por medio de un tema establecido,
ya que es un sistema de orden basado en cualquier idealismo. El contenido que
utilizan para expresar este tema establecido está basado estrictamente intersección
entre la idea proyectada y limitaciones aritméticas, creando así espacios con simbolismos
claros que una obra quiere comunicar con el espectador. Rompe con la
creatividad esporádica de un diseño para tener más espacio para el alcance significativo
y memorable de una creación. Podemos ver este caso por medio del templo
busdista Sanjusangedo que conmemora al Kannon Buddha. Compuesto por 33 crujías
de área, que contiene 1,000 estatuas idénticas, cada una teniendo un total de
11 cabezas y 42 manos, y una estatua grande del mismo en centro de las mil
estatuas. Se estableció una retícula cuadriculada de 100 x 10 con un espacio
grande en el medio para poner el gran Buddha. De este modo el diseño de la
estructura retiene exactamente las restricciones de la religión budistas, ya
que se usaron los números 11, 33, 42 y 1,001, para connotar las medidas numéricas
exactas de la estructura, números que, son importantes en la misma religión.
Vemos que los números ofrecen una estética obligatoria ordenada, pero con
espacio de imaginación que hace que el templo resalte sobre los demás.
Al comprender
el concepto del simbolismo ordenados de los números, se puede denotar que la expresión
de los números es bastante variable y resulta en tener varias opciones de expresión
restringida que expresa el lenguaje de tal arte. Desde la geometría, la cantidad o aritmética,
podemos observar como cada una de estas tiene su manera de expresión única para
amplificar el significado de una obra. Y dentro de esos conceptos numéricos, también
podemos ver como cada uno de ellos es programado y como la variación de la
misma resulta más contenido simbólico sin abstenerse a las restricciones dadas
en casos particulares. Con el conjunto de los dos conceptos, se revela que las
posibilidades de obtener una obra única con restricciones simbólicas resultan
casi infinitas. Podemos verlo con el Torige Tensho Byobu, que vemos como usan
el numero 4 como base de su fundamento, al usar 4 paredes con escrituras reisho
con cada una teniendo 48 caracteres (4 x 3). En Saint Gall, observamos que la
iglesia y su contenido resulta tener un total de 2 pies y medio como unidad estándar
de medición que fue conseguidoal dividir la mitad de 40 cuatro veces, basándose
en mini-modulos, 40 teneindo un significado de los días en que Jesús estuvo en
la tierra después de su resurrección. O el teormea de Pitágoras, que fue usada
como una herramienta sagrada en el mundo de la geometría en Grecia, para el establecimiento
de estructuras principales de la misma, más bien en estatuas para crear gran
impotencia.
El mundo de
los números es un recurso viable válido que establece de forma efectiva maneras
de expresión creativa en medio de la restricción impuesta dentro de un idealismo.
Comprendemos que los detalles pequeños compuestos por los números tienen
movimientos intencionales que no solo establecen un idealismo de una obra, sino
amplificar emociones e imaginación de un producto realizado en condiciones necesarias
para amplificar aún mas lo que ese ha establecido. Los números son un camino para
una amplificación en lo que nosotros comprendemos que es limitado, y saca toda
posibilidad de potencial de alguna obra y la resalta a su máxima expresión. Los
numeros hacen real una interpretación imaginaria en el rebajamiento que provoca
una realidad.


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